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Estados Unidos,
¿Se puede ser judío y revisionista?

por Robert Faurisson 

En su entrega correspondiente al 15 de Mayo de 1989, el semanario Newsweek anuncia una "tormenta alrededor de su nuevo libro" consagrado al "exterminio de los judíos durante la segunda guerra mundial" (p. 64-65 de la edición norteamericana; p. 57 de la edición europea): Why Did the Heavens not Darken? The "Final Solution" in History, Nueva York (Pantheon Books, 1988. XVIII, 493 paginas)(1).

UN AMIGO DE PIERRE VIDAL-NAQUET

Su autor, Arno J. Mayer, nació en 1926 en Luxemburgo en el seno de una familia judía. Es profesor en Princeton en donde imparte historia europea. En un libro aparecido en 1987 (Les Assassins de la mémoire, ediciones Découverte), Pierre Vidal-Naquet lo citaba como su "colega y amigo" (pagina 203, 1, 21) y lo nombraba posteriormente en nuevas ocasiones. Escribía por ejemplo: "Debo mucho a Arno J. Mayer al cual doy gracias calurosamente" (página 126, 1, 12). Decía haber leído el manuscrito de la obra que este último iba a publicar en 1988 bajo el título probable de The Final Solution in History. Parece ser que en 1982 el profesor americano había provocado violentas reacciones por parte de un colega israelita, en el curso del coloquio internacional de la Sorbona presidido por François Furet y Raymond Aron (29 de Junio-2 de Julio). Ya en aquella época había tenido, sin duda, el coraje de expresar ciertas reservas sobre el dogma del Holocausto y de las cámaras de gas (2). En todo caso, curiosamente, su propia exposición no figura en la obra publicada tres años más tarde y considerada como la publicación del resultado de aquel coloquio (L'Allemagne nazie et le génocide juif, Gallimard - Le Seuil, 1985, 607 páginas). De 1982 a 1988, se nos ha mantenido pues en la ignorancia de la tesis de Arno J. Mayer. Si creemos al autor, ha sometido su manuscrito a tres eminentes autoridades de la historiografía judía: Raul Hilberg (Estados Unidos), Hans Mommsen (RFA) y Pierre Vidal-Naquet (Francia) (página XIV). En la contracubierta, podemos leer esta apreciación en inglés: "El esfuerzo más importante jamás realizado por un historiador para pensar en lo impensable en términos criticos" (Pierre Vidal-Naquet, Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, Paris).

LAS CAMARAS DE GAS: FUENTES RARAS Y DUDOSAS

Arno J. Mayer dice que cree que existió una politica de exterminio de los judíos y que las camaras de gas homicidas han sido una realidad, pero, al mismo tiempo, escribe una serie de paginas y se permite unas observaciones que perfectamente refrendarian autores revisionistas. Por otra parte , en su bibliografia, no duda en mencionar dos obras revisionistas: Le Mensonge d'Ulysse de Paul Rassinier en la edicion que la (editorial) Vieille Taupe ofrecio en 1979, asi como el-magistral estudio de Arthur Robert Butz: The Hoax of the Twentieth Century ("EI engaño del siglo XX"). Para él, no existe ninguna huella de ningun plan de exterminio de los judios y con respecto a las camaras de gas hay, en su capitulo sobre Auschwitz, esta frase, increiblemente sorprendente por parte de un amigo de Pierre Vidal-Naquet: "Sources for the study of the gas chambers are once rare and unreliable" (pagina 362).

Si, hemos leido bien: "Las fuentes para el estudio de las camaras de gas son a un mismo tiempo raras y dudosas."

Y ahade: "En general, lo que sabemos sobre este capitulo esta fundado sobre las declaraciones de los funcionarios y de los verdugos nazis en procesos de posguerra y sobre la memoria de los supervivientes y de los espectadores. Se trata aqui de testimonios a contrastar cuidadosamente, pues pueden estar influidos por factores subjetivos de una gran complejidad, (paginas 362-363).

¿Puede decirse de algun modo mejor que es necesario desconfiar de las pretendidas declaraciones, confesiones, testimonios de los cuales los exterminacionistas osan favorecerse con tanta desvergüenza? Y después, con respecto a las mencionadas fuentes el autor añade: "no sabriamos de qué modo negar las numerosas contradicciones, ambigüedades y errores que hay en las fuentes actualmente existentes" (pagina 3633. Nos gustaria ver a Arno J. Mayer pasar revista a algunas de esas contradicciones, ambigüedades y errores; nadie pone en duda que se refiere a las "fuentes" de las que se alimentan desde hace mas de cuarenta años los mismos exterminacionistas.

Menciona la existencia de "gaseamientos" en Chelmno, Beizec, Sobibor y Treblinka, pero esas menciones son fugaces y se hallan inmersas en un mar de consideraciones extrañas al sujeto. De una manera general, a lo largo de todo el libro, el sujeto central, es decir el pretendido genocidio de los judios (aqui llamado "judeocidio") y las pretendidas camaras de gas, es literalmente enterrado bajo un cumulo de digresiones, en particular sobre el antisemitismo en la Edad Media o sobre la campaña de Rusia. Esto es lo que los universitarios denominan complacientemente el estudio del contexto; seria preferible un estudio del texto, dicho de otro modo, del sujeto.

MAS MUERTES NATURALES QUE MUERTES NO NATURALES

Arno J. Mayer se enmarca también en la via revisionista, cuando con insistencia destaca los estragos causados en las comunidades judias orientales y en los campos de concentracion debido a las epidemias de tifus. Se olvida muy a menudo que uno de los mas importantes motivos de la creacion por parte de los Alemanes de ciertos ghettos era la obsesion de ver como el tifus se propagaba un poco por todas partes en esa regibn del mundo, ya victima de la guerra.

Tanto mas vago se muestra Mayer con respecto a los pretendidos "gaseamientos", tanto mas preciso y circunstanciado es sobre el tifus. Durante el periodo comprendido entre 1942 y 1945, es decir para aquel durante el cual, segun los historiadores exterminacionistas, se habrian efectuado fantasticos "gaseamientos", estima, desgraciadamente sin of recer cifras, que fue mayor el numero de judios que "murieron debido a causas llamadas "naturales" (hambre, enfermedades, epidemias, agotamiento fisico por trabajo) que debido a causas "no naturales" (ejecuciones de todos los géneros), y ello no solamente en Auschwitz, sino probablemente de una manera generai (pagina 365).,.

Esta observacion no ha pasado desapercibida y es alimento de una viva controversia. Por otra parte, Mayer, explicitamente o implicitamente, elimina uno a uno todos los documentos o argumentos hasta la actualidad invocados para hacer creer que los Alemanes practicaban una politica de exterminio de los judios (carta de Göring a Heydrich del 31 de julio del año 1941, Proceso verbal de Wannsee, conducta de los Einsatzgruppen en Rusia, discurso de Himmler, etc). A menudo califica de dudosos o de muy poco fiables hechos que se nos presentaban como definitivamente establecidos. Las cifras y las estadisticas que habian finalizado por tomar de algun modo un carâcter oficial y sagrado le inspiran una enorme desconfianza. Distinguiendo, por una parte, la "memoria" judia -- por no decir la leyenda o la mitologia judias -- y, por otra parte, la "historia", deplora la existencia de un culto a la memoria que, junto a las deformaciones que esta impone a la realidad histbrica, se ha convertido en "demasiado sectario" (pagina 16). La memoria, estima, tiende a "conferir rigor" mientras que la historia, mas bien, llama a "revisar" (pagina 18). Los historiadores tienen en la actualidad "el urgente deber de pensar en lo impensable en términos criticos" (pagina 363).

DOS SUGERENCIAS PARA EL FUTURO

Con respecto a las camaras de gas de Auschwitz, Mayer escribe:

Una vez abiertos, los archivos soviéticos podr í an muy bien otrecer toda una serie de indicios significativos y de pruebas. Es mas, investigaciones en el emplazamiento de los lugares del crimen y de sus alrededores mas cercanos podrian producir nuevas informaciones (pagina 363).

Se me permitira recordar que se trata aqui de dos ideas revisionistas por las cuales yo mismo he luchado personalmente. A principios de 1988, durante el segundo de los dos procesos contra Emst Zundel, gracias a la mediacion del abogado Doug Christie, obtuve de un experto de la acusacion, Charles Biedermann, la confirmaci ó n de que los "registros mortuorios" de Auschwitz, dejados intactos por los Alemanes, se encontraban sin ninguna duda en su mayor parte en Moscu; lo escandaloso del hecho es que esos registros sean mantenidos escondidos asi como los pocos volumenes que han quedado en el Museo de Auschwitz; los Americanos, los Britanicos, los Franceses, los Alemanes y los Israelitas participan en este encubrimiento de documentos y llegan incluso hasta el extremo de rechazar decir cuantos nombres contienen los pocos registros del Museo de Auschwitz de los cuales existe fotocopia en el Servicio Internacional de Busquedas de Arolsen (organismo del Comité Internacional de la Cruz Roja situado en la RFA pero emplazado bajo la estrecha vigilancia de los Aliados y de los Israelitas por temor a alguna intrusion por parte de los investigadores revisionistas).

¿ Estaria de acuerdo Mayer en pedir la apertura de ese "expediente secreto"? En cuanto a las investigaciones, una vez mas han sido aqui los revisionistas quienes han tomado la iniciativa a pesar de las prohibiciones; me remito aqui a mi pr ó logo del Informe Leuchter, nombre de ese ingeniero americano que ha estudiado las pretendidas camaras de gas de Auschwitz, de Birkenau y de Majdanek (Annales d'histoire révisioniste, verano-otoño de 1988, paginas 51-102).

El 19 de Febrero de 1989, en Los Angeles, con ocasion de la novena conferencia internacional de nuestro Instituto de Historia Revisionista, Fred Leuchter pidio la creacion de una comision internacional de investigacion sobre las camaras de gas homicidas como tales, catalogadas en virtud de su utilizacion por parte de los Alemanes. ¿ Aceptaria Mayer cortar con sus colegas exterminacionistas y responder al Informe Leuchter de otro modo que no fuera con un silencio molesto o con una farsa a la manera de Serge Klarsfeld y de sus acolitos?

¿ Qué piensa de una comision internacional de expertos?

PROGRESO EN DIEZ AÑOS

Hace diez años, Pierre Vidal-Naquet tomo la iniciativa junto a Leon Poliakov de redactar contra mi una declaracion publica en la cual podia leerse que vista la abundancia y la solidez de las pruebas, "no hay, no puede haber debate sobre la existencia de las camaras de gas" (Le Monde, 21/02/1979, pag. 23). Entre los 34 firmantes de aquella declaracion figuraban los nombres de Ph. Ariès, F. Braudel, P. Chaunu, François Furet, Jacques Le Goff, Emmanuel Leroy-Ladurie,... Pero René Rémond, curiosamente él, habia rechazado proporcionar su firma. Habra sido necesario esperar hasta 1988 para que un historiador reputado, como lo es Arno J. Mayer, reconozca en un capitulo sobre Auschwitz que las pruebas de la existencia de las camaras de gas, lejos de ser abundantes y solidas, tal y como se nos repetia machaconamente, no eran mas que raras y dudosas. Disponemos aqui de un ejemplo entre otros muchos de los considerables progresos del revisionismo historico dentro de la comunidad cientifica.

El profesor judio de Princeton muy pronto aprendera cual es el precio a pagar por tocar el tabu del siglo. Lo ha hecho con mil precauciones, sin agresividad ni provocacion pero ya esta desencadenando, al lado de algunas reacciones favorables en la prensa americana, verdaderos anatemas. Es asi como, bajo el titulo de False Witness (Falso testigo), un articulo de D. J. Goldhagen, de Harvard, lo acusa de falsificacion, de distorsion, de revisionismo y de haber "convertido en irrision la memoria y la historia" (The New Republic, 17/04/1989, pags. 39-44). La misma cantinela de siempre. Felizmente para él, A. J. Mayer vive e imparte sus clases en los Estados Unidos y no en Francia como Faurisson, o en Alemania como Stäglich. (3)

 

NOTAS

(1) ¿ Porqué no han oscurecido los cielos? La "Solucion final" en la historia Este titulo parece testimoniar el deseo del autor de inscribir en la historia un acontecimiento que los especialistas del Holocausto emplazan fuera de la historia como "unico", "sin precedente" e indescriptible. El autor dice tomar este interrogante ( ¿Por qué no han oscurecido los cielos?) del cronista Salomon Bar Simson quien rindio cuenta de una masacre de judios en Maguncia en el año 1906. Para Arno J. Mayer, no habria nada verdaderamente nuevo bajo el sol y durante la segunda guerra mundial tan solo se habria masacrado a judios en una nueva ocasion. Para él, es necesario escribir la historia de estas dolorosas masacres y no, en cambio, su leyenda.

(2) A principios de 1981, A. J. Mayer era hasta tal punto hostil al revisionismo que llegaba hasta el extremo de censurar a Noam Chomsky por haber "propalado" mi Memoria en Defensa contra quienes me acusan de falsificar la historia (Democracy, Abril de 1981, pagina 60).

(3) La obra de A. J. Mayer (mas de 500 paginas), no contiene ni una sola nota de referencia. Asimismo muchas citas son inverificables a menos que se emprendan investigaciones personales por parte del lector.


NOTAS DE LA REDACCION

(a) El presente articulo es una traduccion del aparecido bajo el titulo de USA: un universitaire juif s'engage dans la voie révisionniste, en la publicacion francesa Rivarol en su edicion correspondiente al 9/06/89.

(b) De Arno J. Mayer, puede hallarse en castellano la siguiente obra: La Persistencia del Antiguo Régimen. Europa hasta la Gran Guerra, Alianza Editorial, Madrid, 1984.

Aunque las tesis expuestas en el libro no son asumibles, ni mucho menos, no por eso dejan de ser heterodoxas respecto a la historiografia convencional. En este libro Mayer acredita ser un historiador capaz de elaborar amplias vision es de conjunto de temas historicos, con originalidad y personalidad.



Traduccion libre de Carlos Gemmán-Ebro

(Extraido de Revista Revision, España, No 24, Vol. III, Noviembre 1989).

Extraido de Revision, No 2, vol. I, mayo 1992, Casilla de Correo No 3782, CP (1000), Correo Central, Buenos Aires, Argentina, pag. 3-7.