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Los informes de la resistencia polaca

sobre las cámaras de gas de Auschwitz
(1941-1944)

por Enrique Aynat

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0 INTRODUCCION

0.1 GENESIS Y OBJETO


Desde hace tiempo he tenido curiosidad por conocer las informaciones de que disponían el gobierno polaco en el exilio y el movimiento clandestino polaco en el interior de Polonia -- la resistencia -- sobre el campo de concentración alemán de Auschwitz. A esta cuestión he dedicado ya un trabajo(1). Allí indiqué que la resistencia polaca y, por ende, el gobierno polaco en el exilio, conocían lo que ocurría en el interior de Auschwitz. Miembros de diferentes organizaciones de la resistencia estaban bien situados en los centros neurálgicos del campo de concentración, como la oficina central, el hospital, la oficina de construcciones, la oficina de asignación de trabajo y la sección política. Es evidente que la resistencia no podía desconocer los principales acontecimientos ocurridos en el campo, especialmente el presunto exterminio masivo de judíos.

En esta ocasión, mi interés se ha centrado en el estudio de las informaciones manejadas por la resistencia sobre el principal instrumento con el que, supuestamente, se llevó a cabo tal exterminio masivo: las cámaras de gas homicidas.


0.2 FUENTES

La mayor parte de los documentos estudiados procede de los archivos de la
Delegatura.
La
Delegatura desempeó de 1940 a 1945 la

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representación del gobierno polaco, entonces exiliado en Londres. La
Delegatura tenía facultades ejecutivas y disponía de las secciones propias, equivalentes a los ministerios, de una administración pública. Territorialmente se extendía por toda la geografía de Polonia con arreglo a las fronteras del 1 de septiembre de 1939, dentro de las que estableció delegaciones provinciales, de distrito y municipales. La Delegatura constituía de hecho un gobierno alternativo que rivalizaba con el del ocupante alemán. En definitiva, era un "estado clandestino" con su propio sistema de educación, su propio sistema legal y sus propias fuerzas armadas, denominadas Armia Krajowa o Ejército del Interior(2).

Uno de los organismos en que se dividía administrativamente la Delegatura era el "Departamento de Información y Prensa (Departament Informacji y Prasy)", que se desgajaba en dos secciones: Oriental y Occidental. La "Sección Occidental (Sekcja Zachodnia)" se atribuía el papel de organizador de la conspiración en la parte anexionada por el Reich y, en concreto, en Auschwitz, que había sido incorporado a Alemania en 1939. Por tanto, dirigía las acciones clandestinas en el campo de concentración. La "Sección Occidental" se componía de cinco departamentos. El más importante era el "Departamento del Servicio de Información (Wydzial sIuzby Informacyjnej)". Sus agentes colaboraban estrechamente con la agencia de espionaje del Armia Krajowa y con las redes de información de los partidos políticos integrados en la Delegatura. A través de estos organismos llegaban los informes a la organización central en Varsovia, de cuyos archivos proceden casi todos los textos recogidos en este trabajo.

Tras la guerra, los documentos de la Delegatura fueron depositados en los archivos del Instituto de Historia del Partido del Comité Central

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del Partido Obrero Polaco Unificado (comunista) e identificados con la signatura 202. Tras la disolución de este partido en 1990, fueron transpasados a la "Dirección Principal de los Archivos Estatales (
Naczelna Dyrekcja Archiwów Panstwowych)", en Varsovia, donde se encuentran actualmente.

Los documentos estudiados pueden clasificarse en cuatro grupos: informes periódicos de la situación, enviados a Londres en forma de microfilms por medio de correos; partes semanales de cuestiones urgentes, generalmente transmitidos por radio; boletines confidenciales destinados a las distintas organizaciones clandestinas; y, por último, informes detallados que servían de base a los anteriores y que están generalmente mecanografiados en hojas sueltas de papel.

Gran parte de los documentos considerados en este trabajo han sido publicados en la obra Obóz koncentracyjny Oswiecim w Swietle akt delegatury rzadu RP na kraj [El campo de concentración de Oswiecim (Auschwitz) a la luz de los documentos de la delegación de1 gobierno de la República de Polonia en el interior](3). Esta obra -que de ahora en adelante denominaré Obóz- constituye un repertorio documental, realizado aparentemente con afán exhaustivo, de los informes relativos a Auschwitz que existían en los archivos de la Delegatura. Los compiladores manifiestan que la publicación de los documentos se ha realizado "conforme a los originales conservados, sin omisiones ni tachaduras", corrigiendo únicamente faltas de ortografía y signos de puntuación(4). Por alguna razón no aclarada, Obóz no reproduce documentos del período comprendido entre julio de 1944 y el 27 de enero de 1945, fecha en que el campo fue ocupado por las fuerzas soviéticas.

Los restantes documentos examinados proceden de los archivos de The Polish Underground [94]

Movement (1939-1945) Study Trust (Londres), de Yad Vashem (Jerusalém), de la Public Record Office (Kew, Richmond, Gran Bretaa) y de la Hoover Institution (Stanford University, Stanford, California). Los archivos de The Polish Underground Movement (1939-1945) Study Trust de Londres conservan parte de los documentos transmitidos clandestinamente por la resistencia al gobierno polaco en el exilio. Allí he podido comprobar que hay algunos documentos que han sido publicados en Obóz y que, tal como indican sus editores, han sido reproducidos fielmente.

Se ha estudiado, por tanto, un material documental muy amplio y que constituye, muy probablemente, el grueso de los documentos manejados por la resistencia polaca en torno al campo de concentración de Auschwitz.


0.3 METODO

He seguido la metodología histórica tradicional.
En primer lugar he recopilado las fuentes, que he considerado conveniente incluir en un repertorio documental al final del trabajo. El lector interesado dispondrá as í de una vision panorámica y podrá formarse una idea por sí mismo. He creído necesaria tambien la inclusion de los textos en su lengua original junto a la traducción. De esta manera, el lector con nociones de lengua polaca tendra un acceso sin intermediarios a las fuentes y podrá también detectar eventuales errores de traducción.

En la mayoría de los casos he reproducido parcialmente los documentos, ya que he tenido en cuenta solo aquellos fragmentos que hacen alusión a

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las cámaras de gas homicidas en particular y al procedimiento de exterminio en general. He procurado respetar siempre el contexto. De cualquier modo, el lector inquisitivo podrá consultar la fuente original completa, que siempre he identificado de la manera más precisa posible.

Si bien las referencias a las cámaras de gas son numerosas en los documentos estudiados, especialmente a partir de 1943, son en su mayoría muy someras. En un alto porcentaje de casos los documentos se limitan a mencionar simplemente que los transportes de judíos, prisioneros de guerra soviéticos y polacos iban "a las cámaras de gas (do komór gazowych)", o, más sucintamente, "al gas (na gaz)", o que hasta determinada fecha cierto número de personas habían sido "intoxicadas con gas (zagazowanych)". He considerado que estas referencias no aportan nada al conocimiento de las cámaras de gas y por esta razón no han sido reproducidas.

Se ha pretendido compilar únicamente los documentos que contienen textos descriptivos de las cámaras de gas en cuanto realidad material, esto es, aquellos que nos indican cómo eran, cómo funcionaban, dónde estaban, cuántas había y qué agente tóxico empleaban.

A continuación los documentos han sido sometidos a la crítica. Es sabido que la labor de recopilación de fuentes debe ir seguida de la crítica histórica, externa e interna, cuya misión es averiguar el valor real de estas fuentes, y en concreto su autenticidad y su credibilidad. Para realizar esta función he seguido el procedimiento establecido por los profesores franceses Langlois y Seignobos(5), tenido por un clásico de la metodología histórica.

Por último, se ha cotejado la información contenida en los documentos de la resistencia sobre las cámaras de gas con la versión difundida a partir

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de 1945 con objeto de apreciar posibles discrepancias. Tras ello se han establecido unas conclusiones.

Para localizar las citas se ha aadido al final de cada una de ellas y entre paréntesis un número, que corresponde al número con el que cada documento ha sido identificado en el apéndice documental.

Se ha empleado tanto la denominación polaca -Oswiçcim- como la alemana -Auschwitz- para citar la localidad donde estaba situado el campo de concentración. Se ha seguido el criterio de emplear en las traducciones de documentos la denominación polaca y en el resto del trabajo la denominación alemana, por ser ésta universalmente conocida. Se ha tenido en cuenta el mismo criterio con el campo de Birkenau (en polaco: Brzezinka).


NOTAS

1. AYNAT, E.:
Auschwitz & the Exile Government of Poland in the "Polish Fortnightly Review".
2.DURACZYNSKI, E.:
Delegatura, págs. 356-357.
3. "Zeszyty oswiçcimskie" [Cuadernos de Oswiecim] (Pafistwowego Muzeum Oswiçecimiu), numer specjalny (I), (1968), XXXIII + 194.
4.
Obóz, pág. XIV.
5. LANGLOIS, Ch.- V.; y SEIGNOBOS, CH
.: Introducción a los estudios históricos. La primera edición es de 1897.

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1 CRITICA EXTERNA

Antes de utilizar un documento debemos preguntarnos de dónde procede, quién es su autor y en qué fecha fue redactado. Se considera que un documento cuyo autor, fecha y procedencia se desconocen no sirve para nada. La primera tarea crítica del historiador será, por tanto, realizar un análisis interno del documento para averiguar esas circunstancias.

Al examinar los documentos de la resistencia, comprobamos que las fechas se especifican en la inmensa mayoría de los casos, pero los autores, sin embargo, son siempre desconocidos. En principio es lo que cabría esperar, ya que por motivos de seguridad -- la resistencia polaca y los alemanes libraban una guerra implacable -- los autores de los documentos debían guardar el anonimato. Asumido este hecho obvio, el historiador no debe sin embargo darse por vencido y renunciar a la obtención de datos sobre la identidad y circunstancias de los autores. Por medio del análisis de los documentos el historiador podrá seguramente obtener datos interesantes.

En efecto, si analizamos los documentos observaremos en primer lugar que en el encabezamiento de algunos de ellos aparecen como seas de identificación ciertas cifras, claves o códigos que corresponden a células clandestinas de información y propaganda. Este dato demuestra que la transmisión de información entre el campo de concentración y la dirección de la Delegatura no era directa en estos casos, sino que pasaba al menos por un organismo intermedio. Probablemente la célula clandestina se limitaba a hacer seguir sin más la información recibida del campo, pero no se puede descartar que dicha célula "reelaborase" la información recibida y

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le diera un tono o una orientación particular.
A continuación se relacionan algunas claves o códigos de células de información y propaganda que encabezan varios documentos:

-
1631: se trataba probablemente de una célula de la Sección de Información y Propaganda de la Dirección Central del Armia Krajowa (1)

-
D.I.: correspondía al Departamento de Información y Prensa de la Delegatura (2).

-
252/a-1: clave de una célula de la misma Sección de Información y Propaganda que la 1631(3)

-
S.Z.: Sector Occidental del Servicio de Información del Departamento de Información y Prensa(4).

En segundo lugar, hay documentos presentados como "cartas" e "informes de prisioneros" que --por razones obvias-- no desvelan ningún rastro de la personalidad de sus autores. Hay, por ejemplo, una "carta escrita en el campo de Oswiecim" (documento n. 7), una "carta de un prisionero de Oswiecim" (documento n. 22) y una "traducción de los informes de un SS funcionario de la oficina del campo de concentración de Oswiecim" (documento n. 24), que según se indica en el encabezamiento del texto "todavía trabaja para nosotros". En otros documentos aparece como autor un seudónimo ("Lichtenstein", documento n. 27) o sólo una indicación del receptor del documento de que conoce al autor ("conozco personalmente al informador", documento n. 19).

Si bien es normal que en época de guerra y bajo una dura ocupación se utilicen estos

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subterfugios para ocultar la identidad de los autores de los documentos, lo que ya no es tan normal es que su identidad siga siendo desconocida muchos aos después del final de la guerra. Es significativo que los editores de la obra
Obóz, publicada en 1968, no hayan identificado a ninguno de los autores. Por el contrario, las escasas indicaciones existentes en esta obra acerca de la personalidad de éstos deja entender que al menos alguno de los documentos es apócrifo. En concreto, respecto al relato supuestamente escrito por el miembro de la SS "funcionario de la oficina del campo de concentración de Oswiecim", ya citado, los editores de Obóz sealan que "su nombre no ha sido determinado hasta el presente" y que "no es imposible que el autor del documento fuera caracterizado como un SS con objeto de inducir al error a las autoridades alemanas, Para el caso de la caída del documento en sus manos"(5).

En tercer lugar, tras la lectura de varios documentos queda patente que la información recogida por los autores procede de una fuente de segunda mano. Por ejemplo, en el informe elaborado en Londres por un refugiado polaco (documento n. 19) se revela que el autor obtuvo la información "de gente que fue liberada" del campo de concentración. En otros casos, el autor deja involuntariamente claro que se limita a recoger habladurías o rumores, ya que utiliza expresiones como "se habla (mówi sie)" (documento n. 7), "se cuenta (dzieje sie)" (documento n. 17), el informador "ha oído (s]yszal)" (documento n. 26), o "se dice (podobno)" (documento n. 29).

La crítica externa, y en particular la crítica de procedencia, debe averiguar, además, si las fuentes son verdaderamente independientes. Se parte del principio de que los testigos independientes, al narrar los mismos hechos, no se habrán situado para observarlos en los mismos puntos y no dirán

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exactamente las mismas cosas en los mismos términos. Los sucesos históricos son tan complejos que es totalmente inverosímil que dos observadores independientes los hayan narrado del mismo modo.
Si leemos con atención la documentación y aplicamos este principio con rigor, comprobaremos que gran cantidad de textos se han basado unos en otros, que están intelectualmente emparentados, o, por decirlo de otra manera, tienen "aire de familia". En definitiva proceden de la misma fuente.

Veamos en primer lugar el caso de los sucesos singulares de los que existen descripciones en varios documentos distintos.

El aniquilamiento de varios cientos de prisioneros soviéticos y polacos en el bunker de Auschwitz es cronológicamente una de las primeras ocasiones, según las fuentes de la resistencia, en que se empleó gas tóxico con fines homicidas. Aparece descrito en tres textos, que denominaremos (a) (documento n.2), (b) (documento n.3) y (c) documento n.6) y que pueden cotejarse en el apéndice documental. Un examen de los tres textos demuestra que todos ellos tienen su origen en una misma fuente. En el cuadro siguiente se exponen los puntos de concordancia :

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(a)

-- "odioso crimen (
ohvdnej zbrodni)"

-- "la noche del 5 al 6 de septiembre (w nocy z 5 na 6.IX)

-- "se hizo entrar en el bunker (wtXoczono do bunkra)"

-- "a alrededor de (ok.) 600 prisioneros soviéticos [...] así como a alrededor (ok.) de 200 polacos"

-- "se les envenenó con gas (
wytruto ich qazem)"

(b)

-- "sombrío crimen (ponurej zbrodni)"

-- "En la noche del 5 al ó de septiembre (W nocy z 5 Na 6 wrzesnia) del ao 41"

-- "se hizo entrar en el bunker(wtloczono do bunkra)en 0swiecim"

-- "al alrededor de (ok.) 600 prisioneros civiles soviéticos [...] Fueron incluidos alrededor de (ok.) 250 polacos

-- '' rompiéndose con los barrotes manos y pies"

-- "fueron envenenados con gases (wytruto gazami) "

(c)

--"during the night of September 5th to 6th last year"

--"were driven down to the underground shelter in Oswiecim"

--"about a thousand people [...] among them seven hundred Bolshevik prisoners of war and three hundred Poles"

--"regardless of broken bones"

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En definitiva, ha quedado claro que la que ha sido considerada como la primera acción significativa de aniquilamiento por medio de gas en Auschwitz se basa en una única fuente (6).

Es también ilustrativo el resultado de cotejar los documentos que describen el exterminio de los judíos húngaros en la primavera de 1944. Si se comparan los tres textos que aluden a este suceso, de nuevo se observa que están emparentados, que al menos ciertos pasajes tienen su origen en la misma fuente. A estos tres textos los denominaremos (a) (documento n.30), (b) (documento n.32) y (c) (documento n.31). A continuación se exponen los puntos de concordancia.

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(a)

--"Los crematorios no dan abasto a la cremación (Krematoria nie moga nadazyc z paleniem)"

--"Un equipo de dentistas [...] Otro equipo de 'especialistas'"

--"examina con precisión las cavidades orales de todas las víctimas para sacar las coronas de oro y plata; como hay poco tiempo se rompen todas las mandíbulas"

-- "las manos en las vaginas de los cadáveres de mujeres para buscar objetos de valor escondidos"

-- "Trabajan 4 crematorios, 1 fábrica de ladrillos (cegielnia) y además
se incinera en hogueras al aire libre"

(b)

- "Los crematorios no dan abasto a la cremación de cadáveres (Krematoria nie moga nadazyc z paleniem zwlok)"

-- "Grupos especiales"

-- "rompen los dientes con coronas de oro"

-- "buscan objetos de valor en las vaginas de las mujeres"

(c)

- "están en acción 4 crematorios
una fábrica de ladrillos (ceqielnia)y y a veces se incinera en hogueras"

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(a)
--En los próximos tiempos Oswiecim tiene que matar 1.200.000 judíos de Hungría".

(b)

(c)
-- "esta manera podrán ser ejecutados todos los judíos húngaros : 1.200.000"


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En consecuencia, el cotejo de los documentos que relatan la llegada a Auschwitz y posterior exterminio de los judíos húngaros revela que al menos en algunos puntos esenciales proceden de la misma fuente.

Además, en algún caso los textos están no ya inspirados unos en otros, sino copiados casi al pie de la letra. Si se leen los documentos n. 8 y n. 10 se comprobará que uno es prácticamente la reproducción literal del otro. La única diferencia significativa es que el documento n. 10 añade una alusión a una cámara de gas denominada Degansugskammer -- término que no existe en alemán -- y que menciona unas gigantescas fosas para enterrar cadáveres de cuatro kilómetros de largo.

Por último, hay una serie de términos, frases hechas y cifras que se repiten reiteradamente en un buen número de documentos. He aquí algunos ejemplos:

-- el "fuego eterno (
wiecznym ogniem)", donde se incineran día y noche los innumerables cadáveres de judíos asesinados (documentos n. 17, 22, 23 y 24);

-- las cámaras de gas y los crematorios "no dan abasto
(nie moga nadazyc)" a aniquilar e incinerar a todas las víctimas (documentos n. 22, 30 y 32);

-- los "bebés lanzados vivos al fuego" (documentos 22, 23 y 25);

-- la cifra de alrededor de 520.000 judíos muertos por la acción del gas (
zagazowanych) hasta diciembre de 1942 (documentos n. 13, 14, 15, 16 y 18).

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NOTAS

1.
Obóz, pag. 11.
2.
Obóz, pag. 50.
3.
Obóz, pag. 93.
4.
Obóoz, pag. 110.
5.
Obóz, pag. IX.
6. Un amplio estudio de esta supuesta accion homicida puede consultarse en MATTOGNO, C.
Auschwitz: la prima gasazione.
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2 CRITICA INTERNA


2.1 CRITICA DE SINCERIDAD

Mediante la critica de sinceridad el hi storiador trata de averiguar s i hay algun motivo para no tener confianza en la sinceridad de las afirmaciones contenidas en un documento. Debe preguntarse en primer lugar si se hallaba el autor en las condiciones que normalmente inclinan a un hombre a no ser sincero. Para ello se establece mentalmente un cuestionario. La primera pregunta que se plantea el historiador es si el autor de un documento tuvo simpatía o antipatía por determinado grupo humano (nación, partido, secta, etc.) de manera que pudiera llevarle a disfrazar los hechos, de modo que diera una idea favorable de sus amigos y desfavorable de sus adversarios.
Esta pregunta, en nuestro caso, resulta muy facil de responder. La resistencia en el interior de Polonia mantenía una guerra implacable contra el ocupante alemán, guerra en la que la información y la propaganda constituían armas de vital importancia. Y la propaganda y la información de la resistencia polaca se caracterizaban por no retroceder ante la difusióon de las más groseras exageraciones y mentiras, producto sin duda del profundo odio que sentían en aquella época los polacos hacia los alemanes.
Para muestra,veamos a continuación algunas expresiones contenidas en el documento "Informe sobre condiciones en Polonia
(Report on Conditions in Poland), 27 Nov. 1942", enviado clandestinamente desde Varsovia al gobierno polaco en

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Londres (l).

Segun este informe, los alemanes se habían propuesto eliminar fisicamente toda la poblaci6n polaca. En efecto, "Polonia difiere de todos los otros países ocupados en que se está haciendo un intento deliberado para exterminar a su población (
a deliberate attempt is being made to exterminate her people)" (pag. 1). Para ello se había establecido un "programa de completo exterminio" que conllevaría el "exterminio biológico (biological extermination) de la naci6n polaca" (pag. 35). Para ello se emplearía "todo lo que ha inventado la ciencia moderna, todo aquello de lo que son capaces seres humanos desprovistos de conciencia" (pag. 62).
El programa de exterminio contaba, entre otros, con los siguientes métodos: crimenes individuales y en masa, campos de concentración y prisiones, destrucción biológica y hambre, y destrucción de la cultura polaca. Mención aparte merece la "perversión sistemática (
systematic demoralization) llevada a cabo por los alemanes en Polonia y especialmente dirigida contra la juventud polaca" (pag. 43). En particular, los únicos libros publicados en polaco por los alemanes eran "obscenos, pornográficos o pervertidores" (pag. 43). No había cine ni teatro en polaco, salvo aquel destinado a minar la moral y el patriotismo del pueblo. La entrada a estos actos era libre, incluso obligatoria para la juventud polaca. Se lleg6 a fusilar a jóvenes por no asistir (pag. 44). Todo era muy caro en Polonia, excepto la asistencia a estos actos y el whisky, "que se da en la cena en los campos de trabajo para jóvenes" (pag. 44). Los alemanes habían coronado su labor de contaminación moral del pueblo polaco estableciendo una extensa red de "casinos de juego, cabarets, salas de baile y casas de prostitución" (pag. 44).

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Por otro lado, la administración alemana en Polonia era extremadamente corrupta. "La embriaguez es espectacular. La vieja máscara alemana de rectitud es cosa del pasado. Ha sido reemplazada por una abierta lujuria de vida y placer y una determinación de llegar rápidamente a ser rico a cualquier precio" (pag. 57).
El ejemplo anterior confirma las sospechas que existían a priori de que la información y la propaganda que circulaban clandestinamente en Polonia no eran objetivas. Además, si la resistencia polaca había sido capaz de inventar un supuesto plan de los alemanes para el exterminio biológico del pueblo polaco, cabría admitir,
mutatis mutandis, que habría sido capaz también de inventar un plan alemán para el exterminio biológico del pueblo judío. Más concretamente, si la resistencia polaca mentía y exageraba con respecto a las informaciones generales, muy probablemente mentiría y exageraría también con respecto a las informaciones específicas de Auschwitz. Por tanto, también desde este punto de vista habría que, a priori, considerar sospechosos los
documentos objeto de este estudio.
La segunda tarea que debe realizar el historiador para verificar la sinceridad del autor de un documento consiste en averiguar si éste ha utilizado artificios literarios para magnificar los hechos, o los ha alterado desde el punto de vista dramático para hacerlos más espectaculares, más acordes con el gusto del público o coincidentes con el tenor de una línea de pensamiento determinada, como por ejemplo una campaña propagandística. La regla es que debe tenerse por sospechosa una afirmación cuanto más interesante es desde el punto de vista artístico o dramático y que hay que desconfiar de aquellos relatos muy pintorescos y muy espectaculares en que, por ejemplo, los personajes manifiesten sentimientos

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muy nobles o adopten actitudes muy vehementes.
En los documentos examinados abundan las situaciones límite, los casos de dramatismo extremo, las apelaciones a la sensiblería o a los sentimientos de horror, cuando no la narración de hechos lisa y llanamente increíbles. Cabe pensar, en cambio, que si las acciones de aniquilamiento en masa por medio de gas hubiesen realmente existido, su descripción simple y escueta habría sido ya bastante horrible como para darle encima una mayor tensión dramática por medio de artificios literarios.
A continuación se recogen, como muestra y sin ánimo exhaustivo, afirmaciones contenidas en los documentos que, a mi juicio, merecen escasa o nula credibilidad a causa de lo que puede llamarse la alteración dramática de la realidad.

-- A causa de la escasez de gas, las víctimas salian de la cámara de gas semiinconscientes y eran arrojadas aún vivas a los hornos: "En el crematorio el muro está ensangrentado porque los hombres, aturdidos bajo la influencia del gas, recuperan en el horno la conciencia y rascan con los dedos el cemento para defenderse ante la muerte" (documento n. 17).

-- Los alemanes despojaban a sus víctimas de todos sus bienes antes de entrar en las cámaras de gas. No satisfechos con esto, y una vez finalizado el proceso de exterminio, registraban hasta el último resquicio de cada cadáver, sin olvidar los mas íntimos, en busca de joyas y de metales preciosos: "Un equipo de dentistas examina con precisi6n las cavidades orales de todas las victimas, para sacar las coronas de oro y plata; como hay poco tiempo, se rompen todas las mandíbulas. Otro equipo de 'especialistas' mete las manos en las vaginas de los

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cadáveres de mujeres para buscar objetos de valor escondidos. Solamente los cadaveres trabajados y verificados de esta manera van a la incineración" (documento n. 30).

-- Las escenas de aniquilamiento en masa de judíos son tan espantosas que incluso entre la SS "hay casos de hundimiento nervioso". También en estos casos los hombres SS "van al crematorio al mismo tiempo que los judíos" (documento n. 31).

-- Todo es espectacular, superlativo y refinadamente cruel en las matanzas en masa. Las fosas donde se entierran los cadáveres tienen 4 kilómetros de largo (documento n. 10); los alemanes preven asesinar 1.200.000 judíos húngaros (documentos n. 30 y 31); el récord de personas aniquiladas por medio de gas en un día está en 30.000 (documento n. 24); un crematorio se averió por "sobrecalentamiento", de tanto quemar (documento n. 30); las víctimas no son aniquiladas con gas sin más, antes han de sufrir "horribles torturas" (documento n. 24); las fosas de incineración -el "fuego eterno"- queman tal número de cadáveres que allí "no se ve otra cosa que llamas" (documento n. 24), que producen "humaredas negras y espesas [que] son visibles de lejos" (documento n. 30).

-- Hay relatos en los que se emplean con prodigalidad recursos literarios propios del peor género melodrámatico. He aquí un ejemplo: "Es imposible describir las escenas que se producen [...] Terribles pensamientos, terribles visiones cuando pasan a través de la
lagerstrasse en camiones con dirección a la muerte cuatro mil niños menores de 10 años (niños del ghetto de Theresienstadt en Chequia). Algunos lloran y llaman a su madre. Pero otros sonríen

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al pasar y agitan sus manitas. Un cuarto de hora después ninguno de ellos vivía y los cuerpos aturdidos por el gas (
odurzone gazem) ardían en horribles hornos. Y de nuevo, ¿quién creería estas escenas? Y sin embargo garantizo y afirmo que esto sucedi6 realmente y llamo a los vivos y a los muertos como testigos.
... Aturdidos por el gas... Sí, porque el gas es caro y el 'sonderkommando' que sirve la cámara mortal lo administra muy económicamente. La administración de la dosis de gas mata a los individuos débiles, y en algunos breves momentos adormece a los más robustos (
usypia silniejsze). Estos últimos recobran el conocimiento en las vagonetas del crematorio y se precipitan vivos a la vorágine de fuego" (documento n. 28).


2.2 CRITICA DE EXACTITUD

Por medio de la crítica de exactitud el historiador trata de determinar si el autor de un documento estuvo bien situado para observar. El ideal -que sólo excepcionalmente suele producirse en la práctica- es que el testigo del hecho histórico esté situado de manera que observe con precisión, que no tenga ningún interés práctico en el hecho observado, ningún deseo de obtener un resultado dado, ni ninguna idea preconcebida al respecto. Debe, además, anotar lo sucedido en el mismo instante, de otra manera lo observado sería sólo un recuerdo susceptible de difuminarse o mezclarse con otros en la memoria. Si bien estas condiciones son extraordinariamente difíciles de cumplirse en la vida real, se considera

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que un relato o una descripción son a priori más exactos en cuanto se aproximan más al ideal citado.
En nuestro caso, dado que se desconocen los autores de los documentos, no podemos saber cómo han trabajado y si se han atenido a las normas citadas, pero a la vista de los textos estudiados cabe legítimamente dudar de que algun testigo viera realmente alguna cámara de gas alguna vez.
Si, por ejemplo, intentamos conocer simplemente como era una cámara de gas, apenas encontraremos referencias en los documentos, y estas referencias serán, además, vagas y contradictorias. En concreto, un documento dice escuetamente que "están acondicionadas como baños con duchas, de las que en lugar de agua sale gas (
urzadzone sa laz'nie z prysznicami, z których niestety zamiast wody wydobywa sie gaz), y que pueden contener 1.200 personas (documento n. 7). Otro documento señala que están en edificios "sin ventanas, de doble puerta, cerradas con pernos así como con instalaciones de introducción de gas y de ventilación (bez okien, z podwojnymi drzwiami, dociskanymi srubami oraz instalacjami do doprowadzenia gazu i wentylacji)" y que tenían capacidad para 700 personas (documento n. 8).
Por último,otro texto afirma que eran "enormes salas (
ogromnych hal)", con capacidad para 1.500 personas y con unas "pequeñas ventanas (maIe okienko)" por donde se arrojaba el agente mortal (documento n. 27).
Si pretendemos saber cuantas cámaras de gas había, nos encontraremos con un conjunto de datos contradictorios:

- dos (documentos n. 7 y 30);
- cinco (documento n. 8);
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- siete (documento n. 27); y
"algunas" (documento n. 11).

Y si, por último, queremos saber dónde estaban, tendremos que conformarnos con respuestas ambiguas. En realidad, la única referencia está contenida en el documento n. 11: "Había dos lugares de envenenamiento (
trucia): en el crematorio del campo (con capacidad para 400 personas) y Briezinka, donde se prepararon con este fin algunas pequeñas casas en el bosque, de considerable capacidad".

Esta ambiguedad se hace extensiva a los planos conocidos de Auschwitz y su región procedentes de la resistencia. En el plano siguiente , que no lleva fecha, las cámaras de gas están situadas en un gran bosque ("Forest Brzezinka") contiguo al campo de Birkenau (identificado en el plano como "Rajsko"). No se dan detalles sobre la localización exacta de las cámaras ni sobre su número. Esta vaguedad contrasta con la precisi6n con la que el autor del documento ha localizado e identificado las instalaciones principales, en particular en el campo de Auschwitz.

 


1 - 2 - 3

La versión original de este documento: Los informes de la resistencia polaca sobre las cámaras de gas de Auschwitz (1941-1944) in Consideraciones sobre la deportación de judíos de Francia y Bélgica al este de Europa en 1942, Valencia, Apartado de Correos, 12.083, 46020 Valenciaz, España. © Enrique Aynat Eknes